lunes, 11 de febrero de 2013

Las tristezas de un Marianao Alegre


Fotografía de autor desconocido. Luis García Oviedo sentado a la izquierda vistiendo de negro, a su lado Baldomero Acosta, general de la Guerra de Independencia de 1895

Hubo una vez  en Cuba una revolución (entre otras), fue en el año 1933, el pueblo se levantó contra el general Gerardo Machado, quien además de gobernar con mano dura intentaba prorrogar sus poderes como presidente más allá del periodo por el cual había sido elegido. Aquella revolución, que como dijera el intelectual Raúl Roa “se fue a volina”, siempre nos ha llegado a través de imágenes en blanco y negro, sin sonido ambiente y con cierta desincronización de la velocidad que ocurren las cosas en la pantalla con respecto a lo que pasó en la realidad, propio de la tecnología de entonces.  Grupos de personas  golpeando con mandarrias un monumento al “Asno con garras”, como llamó el escritor Rubén Martínez Villena al dictador, otros saqueando y destruyendo cuanto encontraban a su paso incluyendo servidores del derrocado régimen, como consecuencia de la violencia  desatada.
Una visión más directa y que mi imaginación ha llevado como otra imagen cinematográfica más, fue la que me contó mi abuela. Según su relato, turbas enardecidas invadieron el negocio familiar de su cuñado Luis García Oviedo,  la imprenta y librería "Marianao Alegre". Relataba con lujo de detalles como varias personas sacaron el piano de la vivienda donde también estaba la imprenta y lo hicieron rodar por la Calzada Real de Marianao.  Una parte de  la turba huyó con todo lo que pudieron robar, otros disfrazados con la ropa saqueada se paseaban vociferando y golpeando las teclas hasta destruir el instrumento musical.
Pero Luis García, a quien sus familiares llamaban  Pipo, no se sintió derrotado y reconstruyó su empresa haciéndola crecer aun más alto de lo que estaba antes del saqueo. 
Todo marchó bien hasta aquel día  de los años 60 en que decretaron su "nacionalización".  Un implacable guinche atrajo hasta un camión adonde fueron llevados con destino desconocido maquinas, tipos, mostradores, escritorios, cajas de libros y todo lo que pudiera llevarse, aunque sin la algarabía de 3 décadas antes. Aquel día sí se acabó la imprenta y no sé a ciencia cierta si aquella expropiación fue peor que la furiosa tarde de agosto de 1933.
Los únicos recuerdos materiales que nos dejó la imprenta fueron unas decenas de libros que logró rescatar la familia del desastre y unos sacos de yute que contenían aquellos "tipos" en plomo, algo que  los niños de la casa no entendíamos qué era aquello con letras al revés y que por su fácil fusión derretíamos en un fuego simple.
Hace poco tiempo mi primo Lalo Amores (nieto de Luis) nos hizo llegar la foto que ilustra este post, una foto llena de historia sin dudas y más por el escrito de quien la encontró, cuya imagen también aparece a continuación. 
Algo más que un recuerdo de familia,  es un recuerdo de cuanto nos han costado y aun nos cuestan los dictadores, los caudillos y hasta las revoluciones para derrocarlos. Un recuerdo imborrable de cómo la alegría puede convertirse en tristeza sin importar las vías por dónde se propicie el golpe.



Transcripción del texto:  Esta fotografía fue recogida de la calle donde fue botada, por los que instigados por  una plebe dirigida por cierta persona por venganzas personales, saquearon y lanzaron a la calle todas las pertenencias de muebles de la imprenta que estaba situada en en el mismo edificio cuyo nombre "era Marianao Alegre" y su propietario Luis García Oviedo, persona esta respetada y considerada por todo el pueblo de Marianao, que residía en la misma con su familia, esposa,  hijas e hijos, que no tenía ningún vinculo con Machado, y que repito, por venganza personal o envidia se le hizo esta agresión salvaje.

Solo puedo recordar alguno de los nombres de los que en esta se encuentran retratados.

Luis García Oviedo, Pepe Fariñas (alcalde de Marianao), Baldomero Acosta (ex alcalde), Estanislao Mansippe (Jefe de policía), Jesús Monrón, Toni Callvez, Felo Navarrete, Manolo García, el abogado Medina, Neno González, Cirilo, Herrera Marquez, Rogelio Palenzuela, Julio Fariñas.

Los demás no recuerdo sus nombres.

Esta fotografía parece haber sido tomada con años de anterioridad a la caída de Machado, ya que a la caída de este el jefe de policía Manssipe había fallecido en un atentado junto al capitán del ejercito Echenique.

He conservado en mi poder por espacio de 46 años y pico esta que hoy día 7 de enero de 1980, he querido dedicar a los hijos de Luis García Oviedo, haciendo entrega de la misma

Marianao, 7 de enero de 1980

Ulfrido de Armas Quintero.



viernes, 25 de enero de 2013

...para complacer peticiones


Llegué a su casa con la gastada broma que siempre lo sorprende, le dije al empleado que cubría el turno en su cafetería que era un inspector. Bajó apurado y asustado, al verme me saludó con una palabrota, desde su eterna escalera a medio construir, después un caluroso saludo. Subimos hasta su pequeño y desordenado departamento, que un también asustado  y nuevo sobrino, intentaba poner en orden.
José Miguel Horta, es un nombre poco le dice a muchos, pero si decimos Pepín, el de Los Amigos, una buena cantidad de gente recordará de su paso por los escenarios y la televisión cubana en los 80 y 90 del siglo pasado. Sin mucho preámbulo solicitó a su empleado que nos preparara una de sus pizzas y con la esperanza de que nunca llegara comenzamos nuestra conversación.
¿Cómo llegas a la danza?
A través de una convocatoria del incipiente movimiento revolucionario de cultura en el año 1960.
La danza me ha dado muchas alegrías pero también mucho sacrificio, mucho esfuerzo, bailar es muy sabroso en el escenario, pero el proceso de llegar a bailar profesionalmente es muy difícil, no muy agradable.
¿En tu etapa como bailarín recuerdas en qué compañías bailaste?
Ahhh….eso es largo, mejor yo te digo cuando empecé con Manuel Hiram y Rodolfo Reyes en el 60 y cuando termino con Los Amigos en el 95, desde el 60 hasta 95 siempre con el baile.
Cuéntame algo de tu andar por el Teatro Musical con Alfonso Arau
La experiencia con Arau fue muy corta, porque cuando él funda el Teatro Musical de La Habana, que lo hace en el antiguo cine Alcázar, nosotros estábamos pasando un seminario con 10 ó 12 elementos que él consideraba clave, Olga Flora, que era pantomima, la mujer  de Arau, Emily Gamboa y varios actores más hasta que se quedaron nada más con 9 e hicieron un espectáculo que se llamó 9-9 juglares, entonces el decimo estaba entre Adolfo Vázquez y yo.
Decidí irme con Guido González del Valle e integro entonces la Compañía de Danza Contemporánea, así se llamaba ese grupo originalmente, después ese nombre lo cogió Danza Moderna. Cuando yo termino con Arau, porque yo lo que cogí con él fue el entrenamiento que era muy bueno, Arau era una gente muy poco comunicativa con los actores, pero con un sistema de enseñanza muy bueno, incluso gestionó unos talleres con Pierre Sochá, Katerine y Pierre Sochá, dos franceses que vinieron a dar pantomima al grupo de Arau y así sucesivamente me formé con Arau, trabajé un tiempo y después pasé a otra agrupación
¿Cuéntame de tu  paso por el Ballet Nacional de Cuba?
En el año 65 desintegran el grupo de Danza Contemporánea, lo que llevó a que los bailarines se quedaran en la calle y automáticamente Alicia Alonso, que era muy astuta, y no solamente Alicia sino Fernando Alonso que era el esposo pensó: - hay una cantidad de bailarines del Consejo de Cultura sin hacer nada que nosotros no solo podemos llevarnos los bailarines sino los puestos de trabajo también - porque nosotros teníamos nuestros puestos, y fuimos a hacer una audición, que es cuando entra Iván Tenorio. Iván, yo, Adolfo Vázquez, Orlando Verdean. Bailarines fundamentalmente, porque las bailarinas no sabían hacer puntas, y nos cogieron como cuerpo de baile en el Ballet Nacional de Cuba, pero eso fue una estrategia de ellos, después empezamos a entrenarnos como bailarines clásicos lo que es una tarea dificilísima. Pasé dos años y medio en el Ballet Nacional de Cuba y estuve como hasta el 67 ó 68 que es cuando paso al Teatro Musical ya directamente como comedia musical, es donde me encuentro con Humberto Arenal, Héctor Quintero, con Adolfo de Luis, yo trabajé mucho con Adolfo de Luis, una gloria del teatro de Cuba. Trabajé también en el Musical con directores como Héctor Reimundi, un argentino radicado aquí en Cuba, e hice muchas obras en el Teatro Musical. Después desintegran otra vez el Teatro Musical que había sido de Arau al principio y volvemos pá la calle, ahí es cuando decido hacer Los Amigos.
¿Los Amigos?
Uh, ¡Los Amigos!, fundamentalmente para mi tienen un…fíjate lo que te voy a decir, antes de darte mi apreciación de Los Amigos, yo no he querido ver a más nadie de Los Amigos porque fue una etapa tan importante, tan bonita, tan buena que eso desapareció y yo no he querido tener contacto con más nadie, pero Los Amigos, importante para la cultura cubana porque nosotros marcamos una pauta con el humor, el humor de verdad culto, por decirlo así, el humor no chabacano, no grosero, un tipo de humor cubano, muy cubano.
¿Cómo se te ocurrió la idea de formar una agrupación de ese tipo?
Porque a mí siempre me gustó la sopa, echar cosas, eso es un caldero que yo eché la danza, eché el teatro, la pantomima, echamos la canción y entonces de todos esos elementos trabajando en el Teatro Musical desde Alfonso Arau hasta Margarita Alexander, todo ese periodo, esos 20 años de  formación dieron como resultado ya casi al final de la carrera de uno el grupo Los Amigos, que éramos amigos de verdad porque Gloria empezó en el 62, Eugenio en el 65, Cirita estaba en el Music Hall con Alberto Alonso y de pronto cuando nos unimos todos y se formó un despatarre en cultura, nos vimos solos y dije: - aquí socialismo, en la unión está la fuerza - y nos unimos cada quien poniendo su granito de arena.
Cuando ya estábamos fundados, ya teníamos una evaluación, empezamos a hacer giras y recorrer la isla. También estábamos buscando algún lugar estable en donde pudiéramos desarrollar un repertorio que nos sirviera no solo para actividades con otros artistas, sino para también tener un espectáculo nosotros, y ahí Lucy Villegas, Luis Piedra que fueron gente extraordinaria, nos dan la posibilidad de ser prácticamente elenco fijo del Parque Lenin y estuvimos trabajando 10 años seguidos allí. Tuvimos una etapa en que actuábamos en la galería Amelia Peláez, en el taller de Cerámica y en el anfiteatro del Parque donde llegamos a hacer uno de los espectáculos musicales más grande que se ha hecho durante la revolución. La Patana del Parque Lenin era un espectáculo extraordinario, nunca se había visto una cortina de agua, una cortina de luces, era maravilloso el lugar.
Por aquel tiempo existía la revista Opina que  premiaba anualmente con “El Girasol de Opina” a los artista más populares, estuvimos dos veces nominados pero como éramos tan atípicos, pues no éramos cantantes, bailarines, músicos y lo éramos todo a la vez, no había una clasificación en la cual enmarcarnos, nosotros éramos comediantes musicales incipientes, que no había esa terminología. Nosotros fuimos quienes creamos la categoría de comediantes musicales y mira, más nadie ha hecho algo similar.
¿Una vez disuelto el grupo Los Amigos qué hiciste?
Después de Los Amigos fallece Gloria y más adelante Eugenio, entonces yo me dedico a trabajar directamente con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y empiezo a crear proyectos de la batalla de ideas, y trabajo en el de convertir las prisiones en escuela, allí empiezo un programa audiovisual para ampliar el conocimiento de los estudiantes de esas nuevas escuelas.
Una vez jubilado de tu trabajo como artista te dedicas a trabajador por cuenta propia y abres una pequeña empresa, entonces decides con tus recursos propios dedicarte a la tarea de trabajar con enfermos de VIH- SIDA. ¿Qué te motivó a esta cruzada altruista?
Realmente el VIH SIDA tiene que conmover a cualquiera, porque se iban los amigos tuyos, se iban las amistades y no solamente se iban sino que estaban en peligro de irse otros. Entonces se crean los sanatorios para darle una atención especializada a los enfermos que ya tenían VIH e iban camino al SIDA, se crea la estrategia de aislar a las personas y prácticamente no los dejaban salir, entonces me dedico como productor y director artístico que también soy a crear espectáculos para llevárselos a los enfermos. Todos los jueves a las 8 de la noche se daban funciones en un sanatorio, empecé por Los Cocos, después fue Menocal , más adelante nos dimos cuenta que era poco el esfuerzo que se hacía por ellos y creamos un proyecto donde pudiéramos a través de las artes, ósea de la música, el baile, el canto y la literatura y le creé unos talleres especiales que se le daban a ellos para aprender a vivir con VIH SIDA y ahí me vinculé y me quedé como especialista y hasta trabajé en la prisión para enfermos de VIH-SIDA. Ese trabajo me cautivó pero tuve que dejarlo al final, ya estaba agotado, es muy fuerte, terrible tener un alumno que se sabe está enfermo y se muere.
¿Qué hace Pepín en estos momentos?
Después de ser un ilustre trabajador por cuenta propia, de tener una locación para este trabajo me estoy dedicando ahora a la tercera edad, a la que entré yo desde hace varios años, pero ahora tengo un proyecto que empezará a funcionar en desde el mes de marzo, que consiste en crear un grupo de Variedades de la Tercera Edad. Estoy haciendo un casting para seleccionar los ancianos que quieran cantar, bailar y actuar, dentro de las posibilidades de cada uno, porque se hace ejercicio, por ejemplo si mueve los brazos aunque sea lentamente y le pongo música de fondo, ya es un baile. Hay una anciana, una señora que canta de maravillas imitando a  María de los Ángeles Santana, yo estoy fascinado con eso pues estoy viendo la posibilidad de crear una comedia musical con personas de la tercera edad, eso me estimula y puede ser muy productivo porque en Cuba hay más viejos que jóvenes.
¿Sueños?
Me gustaría vincular todo lo que sea cubano a lo que me queda por vivir, me gustaría tener una bandera cubana gigante en la fachada de la casa, me gustaría tener más tiempo para seguir leyendo a Martí, es extraordinario, mientras más lees de él, más lo sigues admirando. Poder seguir siendo eminentemente cubano.
A modo de despedida quieres decir algo
Ah sí, aquella despedida que en ocasiones usábamos Los Amigos: …y ahora, para complacer peticiones…nos vamos, .jajaja. Hasta pronto.







Fotos del archivo personal del Sr. Horta y del autor


lunes, 14 de enero de 2013

Esta Habana que encontré



Encontré a La Habana como una ciudad que trata de rencontrar su rumbo sin perder su identidad. Lo que disfruté de diciembre y este inicio de 2013 ha sido, entre otras cosas, el encuentro y compartir con la familia y amigos, todo matizado por un tiempo maravilloso de un cielo bien azul, temperatura muy agradable y la risa, la risa siempre de los cubanos tratando y muchas veces lográndolo, ocultar la montaña de privaciones y el poco espacio que le queda a los anhelos de los de mi generación.
Aun me suena raro y juro que no me ubico en eso de andar a pie por las calles habaneras en horas de la noche, me pesa el miedo de la ciudad en que vivo donde la excepción es llegar “desasaltado” a casa, pero he caminado por barrios de perpetua fama como Los Sitios, Cayo Hueso, Cocosolo, Los Pocitos y Atarés, sin que nadie me mire feo a pesar que en mi bolsillo llevaba lo que para cualquier cubano pudiera significar una fortuna,ósea más de 6 meses de salario, en una moneda que aquí le dicen CUC o simplemente peso.
La Habana no pierde su encanto, la música que ya no cree en prohibiciones se deja escuchar por quienes les gusta. A cada rato paso por alguna calle y el sonido de tumbadoras y cajones acompañada de triangulo eleva plegaria a changó, elegua, obattalá u otra deidad del sincretismo legado de africanos  y españoles que nos dieron una nación orgullosamente mezclada.
No se acaba la alegría en esta ciudad ni en este pueblo, ni 50 años de necesidades, ni otros  que ya nadie está dispuesto a soportar, van a arrebatar ese jolgorio que se llama Cuba.
Detrás de las calles oscuras en la noche, el “no ha entrado agua” o“hace  una hora que no pasa una guagua”, estamos los cubanos  sin decir Feliz Navidad o camuflando el Próspero Año Nuevo en un no sé (ni me interesa ya), cuanto aniversario de una revolución que poco se preocupó por evolucionar y que los viejos bueyes bien cansados no atinan ni adonde están las riendas y lo peor, han perdido (a estas alturas dudo que alguna vez la hayan tenido), tanto la visión, que ni tienen idea de a quién entregarlas.
Pero detrás de todo hay algo que nadie ha podido arrebatarnos: la esperanza, esa que  está en el cielo azul de blancas nubes, en  la sonrisa del guagüero cuando dice a los pasajeros del repleto ómnibus que avancen que el centro está vacío, en  los boleros que cantaba Elena ahora en nuevas bocas, en el reguetón proscripto como Beatles del siglo XXI, en los trozos de aire que conquistan mis hijos con su estatura, en los  nuevos que no dejan de llegar, la simple esperanza de ser humanos diferentes, de ser cubanos.




















viernes, 14 de diciembre de 2012

Otro diciembre para Santa Cruz y La Habana

Llueve sobre Santa Cruz. Foto del autor
Los días alegres de diciembre se van gastando de forma más rápida que los de otros meses. Será por la alegría que lo matizan, alegría en casas, calles y plazas, alegría de villancicos, de "Papás Noeles" con su vestimenta invernal en este caluroso verano del hemisferio sur, y si acaso no tenemos mucha, en cualquier mercado nos la ofertan acorde a nuestros bolsillos.
Cuando niño, en la libertad de mi barrio, siempre  mi familia tomaba precauciones para estas fechas pues se decía que algunas sectas se llevaban a los niños para algún ritual oscuro, en realidad nunca conocimos un caso real al respecto, pero lamentablemente  aquí, en esta ciudad los jefes de policía advierten a la población que no anden mucho en las calles y sobre todo que se cuiden, mientras nos preguntamos:  - entonces ¿a qué se dedicarán ellos? 
La ciudad y el país están revueltos con el escándalo de corrupción en los órganos judiciales, fiscales, jueces, abogados al servicio de instituciones estatales y otros actores pasan día a día por tribunales y de ahí a prisión. Se les acusa de extorsión a personas que  debían ser juzgadas. La tapa de la olla se destapó con gran ruido por el caso de un ciudadano norteamericano aprendido hace más de un año sin juicio ya que este estuvo sujeto a cuantiosas cifras que solicitaban funcionarios públicos en función de su libertad o su retención. Una parte de la podredumbre ha salido a flote mientras los arbolitos navideños encienden sus luces de optimismo, los canales de televisión hacen colectas para regalos a niños pobres y una parte de la población, esa pequeña parte que vive en las pocas calles asfaltadas sigue pensando que esta es la ciudad más prospera de Sudamérica y como buenos latinoamericanos repiten ese gigantismo propio de "aldeanos vanidosos": - tenemos la feria comercial más grande de Sudamérica, el supermercado más grande de Sudamérica y estamos construyendo el centro de convenciones más grande de América... bueno eso también lo viví pues a cada momento de mis estudios de electrónica me repetían, y yo también participaba del coro diciendo que el Instituto era el más grande de Latinoamérica, así como Copelia la heladería más grande del mundo, etc, etc. etc.
La lluvia de esta madrugada despejó el intenso calor, pude dormir bien aunque  mi alegría interna por la próxima  partida a mi país después de tres años ha hecho algunos estragos en mi tenacidad con el sueño. Allá en mi ciudad sin muchos arbolitos, con pocas luces y la eterna lucha por resolver algo para  comer, las goteras, las guaguas llenas, edificios al borde del derrumbe entre otras cosas, me esperan mis hijos, familiares y buenos amigos para compartir lo poco que tienen, con una sinceridad y solidaridad que extraño. Allá en mi vieja Habana cercada por un trozo de mar veré llegar el 2013 que a pesar de su número fatal superará las predicciones mayas para este año bisiesto que se ha reído de ellas. Allá recordaremos a quienes por leyes de la naturaleza se nos fueron, disfrutaremos de los nuevos que llegaron con su pequeña sonrisa a recordamos que el mundo, la vida y los sueños seguirán existiendo.


viernes, 30 de noviembre de 2012

Mucho más que el leopardo

Equipo de la Televisión Educacional. Detrás de izquierda a derecha Albertacho, Néstor, Samuel, Sir Palmiche, Arango y Carlos Andrés. Debajo Ariel, Pepín, Heredero y Osvaldo.


Tiene el leopardo un abrigo
en su monte seco y pardo
yo tengo más que el leopardo
porque tengo un buen amigo
                                     José Martí

Si es por cantidad, yo tengo mucho más que el leopardo pues tengo una gran cantidad de amigos, amigos desde Pinar del Rio a Guantanamo, desde la lejana Australia a las vecinas Miami y Jamaica. Precisamente a uno de ellos que anda por esa "islita" que tanto nos inspiró en la infancia de corsarios, piratas y tesoros me quiero referir. le llamamos Sir Palmiche, aunque ese título no se lo dio reina alguna ni fue aprobado en una sesión solemne de la cámara de lores, porque este amigo no integró los Beatles como Paul, aunque sigue tarareando sus canciones, ni ha sido héroe de alguna guerra que no sea de "pan duro" en las arenas de la playa de Santa María del Mar, pero por su educación británica y aun más por su fanatismo al equipo Industriales a tal modo que no escribe si no es en letra azul, un buen día un grupo de amigos decidimos, por unanimidad, otorgarle ese titulo.

Sir Palmiche hace varios días me mandó una emotiva carta donde recordaba su estancia en la Televisión Educacional, de lo que confieso me siento orgullosamente culpable, por eso le pedí compartirla con los demás amigos y el resto de la humanidad que lee este blog a lo que accedió sin peros. Ese es el motivo hoy de esta publicación.

Nunca he pretendido lanzarme a hacer cosas que si no me he preparado para hacerlas con la profesionalidad conque otro las hacen, es mejor que se queden a un lado y así tomarte el tiempo necesario para al menos, pasar un "máximo técnico", pues con el mínimo me quedaría corto. Así  después de ciertos años de madurez y con la experiencia de ser un profesional de la educación  he incursionado y a su vez me he impuesto retos con "ciertos" resultados que me han hecho sentirme realizado en cierta medida, de mis valores profesionales.
Por otra parte (factor muy importante), en ello influye la cooperación  la instrucción  la ayuda de todas las personas que se encuentran dentro de ese entorno en que ya estas para que te puedan conducir por el camino de su propia experiencia y como lograr resultados que te permitan alcanzar tus propósitos o aquello que todos esperan.
Como bien escribí en mi primer párrafo  el factor tiempo es indispensable, pues de no ser así  esa frase............... "el diablo sabe mas por viejo que por diablo".................. no existiera. Es decir, son una serie de ingredientes que se han de tomar en cuenta para lanzarte a realizar algo y en buena lid con una critica, sea buena o sea mala, al menos que sea bien aprovechada para mejorar tu "producto".
Un buen día, la oportunidad se convierte en reto y entro en el mundo de la realización de vídeos............con pocos recursos técnicos  pero con un factor fundamental, el humano. Recuerdo que era o mejor dicho, fue la mejor etapa de mi carrera profesional una vez graduado de una especialidad que no tenia nada que ver con las luces, las cámaras  el audio y toda la tecnología que se utiliza para realizar un vídeo  Era un equipo de trabajo, con sus altas y sus bajas emocionales, de personalidad y carácter  pero un verdadero "team work" como se dice habitualmente a la hora de trabajar. No era necesario, aunque hubiera sido fantástico haber contado con un Luis Buñuel, un Steven Spielberg o un Almodovar (soñar no cuesta nada) en nuestro entorno de realización para producir lo máximo en vídeos  En realidad ellos son cineastas, pero en alguien pensaba para ilustrar un poco lo que quiero decir en cuanto al tema que me refiero.
Decía que no había necesidad de contar con esas personas, porque los valores humanos que cada uno poseía en ese "team work" , del cual forme parte, era lo máximo para cumplir con el propósito de mi preparación. Muchas veces se hablaba de otras personas que habían pasado por ahí que dejaron muchas huellas en cuanto a calidad en realización de vídeos  Tuve la oportunidad de ver sus obras, pero desgraciadamente no pude contar con ellos, para que pudieran hacer lo que estaban haciendo todos ellos conmigo en cada instante de mi desarrollo y de esa manera lograr en algo el objetivo que me proponía en mi reto: realizar un vídeo.
Que otra cosa puedo agregarle a mi mensaje si todo el que lea este escrito se pregunta: "Lo habrá hecho?" 
Claro que lo hice! Lo hice gracias a ese equipo de grandes de verdad, equipo amigo, equipo de primera linea.................................simplemente: TVE. ¿Lo conoces?
10/11/2012.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Fotografiando


Si hace unos años tomar una foto era algo con cierto grado de complejidad por aquello de la compra de la película fotográfica, el revelado y luego la impresión con escasas posibilidades de hacer retoques, hoy todo ha cambiado sustancialmente y una gran parte de la población posee, aunque sea en calidad de préstamo o alquiler una cámara fotográfica, cuya calidad varía desde una con todos los requerimientos para el trabajo profesional a otra incluida entre los servicios del teléfono celular.
Nacimientos, cumpleaños, matrimonios, traiciones y fidelidades,  guerras, catástrofes, nubes y estrellas, alcantarillas y colosales edificaciones, todo queda guardado, ya nada escapa a ese infinito de posibilidades de registrar la imagen más cotidiana... o la más secreta.  Cada momento se le hace más difícil a la oscuridad de la mentira mantener su nefasto poder de las tinieblas. 
Lo mejor es que este mundo queda más registrado en el recuerdo, ya sea impreso en un papel, dentro del disco duro de una computadora o en una diminuta memoria digital. 














Fotos: Estudiantes de la materia Fotografía UNIFRANZ y el autor

lunes, 8 de octubre de 2012

Lo oí sin querer

"Viajero anónimo". Esteban Díaz Montesinos

Aun recuerdo a  a come-come aunque en aquel momento no sabía que ese era su apodo. Era una de esas incomprensibles mañanas que me habían "designado" en el Instituto Pedagógico de La Habana, como ayudante de electricista durante una semana debido a las reparaciones que allí se preveían  realizar. Ahora me parece  extraño aquella designación y en aquel momento también,  incluso iba a protestar pero cuando vi con la resolución y disciplina que asumió aquella doctora en pedagogía, de voluminosa humanidad que mezclaba lo dulce de su carácter con  su gran trayectoria internacional, su rol de ayudante de pintora raspando las paredes, decidí acatar, por absurda que pareciera, mi designación.
Mi "jefe", el electricista me pidió que le esperara en el paqueo de bicicletas y para allí fui,  eso me dio la oportunidad de escuchar lo que contó a  "Alfredito el parqueador"  el protagonista de esta corta historia. 


COME-COME

Qué me importa eso, a mí no me molesta que me digan come-come, que va, mejor, así me hacen propaganda y ná cualquiera que no quiera un pedazo de pan o que no le guste la comida que dan en el comedor viene y me dice:
 - Toma come-come - y yo me la jamo porque yo no tengo complejo y lo mío es comer y comer, aunque sea mal agradecido y no engorde.
La gente me dice – come-come si tu caes preso pierdes las nalgas-  y ná, yo te lo digo porque estuve en el "tanque" (no por "facho", sino por cosas de hombre, le di un trastazo a un comemierda y tuve que cumplir), y me adapté a lo poco que había, eso sí, a todo el que no comía cáscara de boniato, de plátano o de papa (cuando daban), yo se la pedía, las guardaba en el bolsillo y mira, después cuando to´el mundo estaba "partío" del hambre yo no, porque machucaba bien la cáscara y le echaba sal o azúcar sí tenía, sino adelante y también me la jamaba.
Yo te digo, me adapto a tó, si hay mucha comida como mucho, si hay poca como poco, y si no hay, invento brother porque lo que si no puedo es irme en blanco. Te digo una cosa asere, el que me puso come-come es un tipo inteligente, lo que merece es un premio ¿Quién dijo que yo me iba a poner bravo con él?

viernes, 31 de agosto de 2012

Despedida

                                                                            ...y si te toca llorar, es mejor frente al mar...
                                                                                                               Joan Manuel Serrat


Cierta vez realicé un documental que trataba de unos niños con dificultades de aprendizaje y algunos trastornos de conducta. Su profesor de música había ideado una terapia consistente en que ellos mismos compusieran canciones donde reflejaban sus problemas. Esos mismos niños conformaban un coro interpretando aquellas canciones de su autoría colectiva o individual. El documental se llamó "Yo quiero un coro así", hace mucho tiempo que no lo veo, recuerdo con mucho agrado su realización. Finalizaba con el coro de niños cantando una canción compuesta por su profesor, titulada "La Despedida" - ...la despedida, que difícil es, deja a uno tan triste y lleno de pena porque se van... Mientras las afinadas e infantiles voces entonaban su canción, inserté  imágenes de un grupo de visitantes extranjeros que se marchaban despidiéndose de aquellos alumnos con no pocas lágrimas.
De eso siempre me acuerdo cuando alguien se va, de eso me acordé en estos días cuando de un golpe me ha tocado despedirme de tres amigos, quienes en menos de una semana se irán a otras partes del mundo en busca de eso  que llaman la felicidad, y cada vez siento como un concepto más abstracto.
Me he pasado mi vida despidiéndome, desde muy niño frecuentemente una pequeña mano se alzaba mostrando sus dedos oscilantes en señal de adiós. Los vi marcharse confundiendo risas y lagrimas, entre comentarios favorables o desfavorables acerca de su destino que la mayoría auguraban incierto.
De adolescente fueron aumentando las despedidas, sin dudas la más recordada: la de mi padre y hermanos pequeños con el comentario de muchos diciendo que irse para allá era como morir... en parte tenían razón, tomar la decisión de marcharse a vivir a Estados Unidos u otro país no se tomaba como la intensión de progresar, sino un ultraje o peor aún, una traición a la patria. Entonces empezaron a irse a tropel, unos se despedían, otros ni lo hacían pues su nave era una rústica balsa que abordaban clandestinamente a riesgo de que fueran capturados y condenados a varios años de prisión, que no era nada comparado con el destino que se les reservó el mar a muchos que nunca llegaron.
Así, de una forma u otra las despedidas siempre fueron parte de la contemporaneidad de mi existencia, cada día eran más los que se marchaban...hasta el día que tocó a otros despedirme a mí.
Una vez aquí comprendí que el amargo sabor de la despedida continuaba acompañándome. He visto y veo compatriotas, bolivianos y de otras nacionalidades, amigos, conocidos, ex alumnos, quienes también han tomado la opción de irse a otra parte en busca de un  futuro mejor.
La anterior tarde cuando la doctora Milagros decía - me  voy a Chile - , Mauricio, también médico, se alistaba para volar a Londres y Miguel, recién graduado universitario,  prefería ir por tierra al Cuzco, como dice la canción citada (por cierto, su autor también una vez partió), me dejaron triste y llenos de pena por su partida y por qué no, pensando: - ¿algún día me tocará ser otra vez el despedido?






miércoles, 22 de agosto de 2012

Nubes

Fotos Dr. Carlos Bravo y el autor

Cuando ni leer sabía, mi madre antes de dormir, o mejor dicho para dormirme, me leía un cuento, era una hermosa costumbre de aquella época que nos llevó a muchos por los caminos de la curiosidad y el saber .
A pesar de que ya había televisión desde mucho tiempo antes, aquella tradición continuaba en muchas de nuestras casas. Nunca olvidaré que una de aquellas lecturas nocturnas versaba acerca de dos niños que se acostaban en la yerba a observar las nubes, cada uno de ellos las veía transformando sus formas y así, según sugería su imaginación, observaban  lo que añoraban ver.
Al día siguiente, al llegar de la escuela los imité, y aquellas blancas nubes que contemplaba  acostado en el traspatio de la casa, a riesgo de que me pasara una lagartija por encima, se me iban convirtiendo en todo aquello que mi infantil mente inventaba. Tal vez por eso siempre me ha gustado observar las nubes, siempre me dicen algo y sobre todo algo que quiero que me digan.
No he sido meteorólogo pero si he estado muy cerca de ellos pudiendo apreciar la tremenda capacidad y pasión que  tienen muchos para la observación y clasificación de las nubes, incluso sin tener que mirar la tabla que los puede ayudar. Es común visitar una de las tantas estaciones de observación meteorológica en cualquier alejado rincón de Cuba y ver asombrados como los observadores meteorológicos, a simple vista, miran al cielo murmurando triunfalmente mientras anotan: - estratocúmulo, cirro estrato - o ponen cara grave asegurando - ¡ oh, cumilos nimbos ! -  presagiando un aguacero que inevitablemente se viene encima.
Me motivó a escribir sobre nubes  un mensaje que recibí recientemente de una muy especial amiga, me hizo recordar mi relación con las nubes, como en mi ya lejana adolescencia escribí un poema a una nube o como me impresionaron las nubes de Santa Cruz de la Sierra. Por eso le sugiero que cuando se sientan solos o solas miren a las nubes, no le darán respuesta a sus inquietudes o problemas pero podrán moldear con su imaginación todo aquello que deseen ver.






viernes, 10 de agosto de 2012

Crónica de un corto viaje ( final )


Parada en Abapó
El viejo motor  ronroneaba menos calamitoso al aumentar la velocidad, todo en el bus era tranquilidad, ya no entraba el gélido aire por la ventanilla delantera donde los niños dormían plácidamente, solo un olorcillo a coca (que no es cocaína), se fue poco a poco apoderando del vehículo herméticamente cerrado, evidentemente uno o más pasajeros habían comenzado a "bolear", que es una costumbre, según cuentan, ancestral de los habitantes del Altiplano. Consiste en introducir en el interior de la boca  varias hojillas de la planta de coca que mastican sin cesar haciendo una especie de bola, la cual muchas veces combinan con bicarbonato de sodio produciendo una fermentación al macerar con dientes y encías la hoja, que le permite estar despierto y en incansable actividad. El olor, por así llamarle, es fuerte y en ocasiones bien desagradable para quien no bolea.
Comenzaba ya adentrarme en los argumentos del libro ante mis ojos cuando  en medio del camino el bus se detuvo suavemente, por el pasillo irrumpió un gran número de personas que más tarde pude conocer que procedían de otro vehículo más pequeño que se había averiado en medio del camino. La tranquilidad se rompió y los asientos que habían permanecido vacíos hasta ese momento fueron ocupados por los desesperados viajeros que al fin podían reanudar su viaje y yo mi lectura.
Horas más tarde llegamos a un lugar conocido como Abapó, allí se detienen todo tipo de vehículo para que sus ocupantes estiren las piernas, acudan al baño y de paso ingieran algún refrigerio, el lugar está ubicado poco antes del puente que cruza el río de igual nombre y está matizado por una tremenda cantidad de improvisadas casuchas, una al lado de la otra, donde todas ofertan los mismos productos que promocionan a puro grito las elaboradoras-anunciantes-vendedoras: - empanada de queso, empanada de pollo, café, soda, jugo…- Una tropa de niños le ayudan ofertando cara a cara los productos, siempre es así, pienso que siempre ha sido así y seguirá siéndolo.
Abordé el ómnibus cuando se ponía en marcha, mi lugar a pesar de que varios pasajeros viajaban de pie o sentados en el piso había sido respetado. Me recliné y me dispuse a continuar leyendo el libro que me acompañó ese viaje: "Manual del perfecto idiota latinoamericano", tratando infructuosamente de no encontrarme entre sus paginas, cuando las luces interiores del vehiculo encendidas unos minutos antes de partir se apagaron bruscamente, mi primera reacción fue de sorpresa, después me di cuenta que el único bicho raro que se dedicaba a la lectura era yo, los demás al unisono encendieron las pantallas de sus teléfonos móviles y se la pasaron mirándola fijamente como hipnotizados, moviendo con habilidad las teclas, dejándome en la ignorancia acerca de qué estaban haciendo que tanto los absorbía.
El viaje transcurría tranquilo, alrededor de la carretera solo se veían arboles xerofíticos propios de aquella región del chaco boliviano, escoltados más atrás por una vegetación mucho más frondosa formando una efímera, inmensa y verde pared descubierta por las luces de la flota.
El sueño me embargaba cuando una voz de los primeros asientos grito: - Ay, pare por favor, por diosito, que me pasé de donde  debí bajar. De nuevo los frenos destilando ruidosamente aire y una señora vistiendo de pollera y atavíos típicos de la región occidental del país bajó apresurada llevando su equipaje consistente en una abultada bolsa de aguayo. Antes de descender escuché como el conductor le replicaba - miré bien doña, esta es la tercera vez que se pasa de su lugar - y de nuevo nos pusimos en marcha mientras trataba sin resultados de ver en qué parte de aquella maleza penetró la señora que desapareció ante mi vista.
Cuando no sabía de qué forma sentarme vi a lo lejos un resplandor que emergía sobre el oscuro paisaje, los niños que al parecer conocían de la señal gritaron al unísono -¡Camiri!- y así fue, los teléfonos que miraban sin pestañear sus dueños comenzaron a sonar indicando que ya estaban en un área donde llegaba señal. En efecto, pocos minutos después, con más de una hora de retraso entrabamos a la terminal finalizando mi alargado viaje de ida a esa ciudad.
Abapó
Abapó