jueves, 16 de mayo de 2013

Más atrás de los micrófonos (final)


Armando Zaldivar. Foto del autor

 Continuación y final de la conversación sostenida con el artísta de la radio cubana, Armando Zaldivar

OLS: Yo soy de los que pienso que en la radio actual no hay que tener una buena voz para comunicarse, eso sí hablar bien y te pongo el ejemplo de Camilo Egaña quien en la radio cubana tuvo que ver mucho en eso, también Aldo Ramírez Calderón, eterno locutor de Cadena Habana quien tenía una voz como algunos decían “antiradial” pero llegaba al público.
AZ: Si, además de Camilo había un locutor que era hombre-radio, que hacía de todo en Radio Progreso, trabajaban él y su hijo y se fueron a vivir a otro país, en realidad no me acuerdo de su nombre pero él era ese comunicador, tenía excelente voz que sabía colocarla, tenía técnica radial, comunicaba de verdad, porque lo que hacía era conversar con el micrófono como si tuviera una persona delante, no gritaba, no chillaba, no hacía esas cosas que hoy están muy de moda.

OLS: …en el mundo.
AZ: Si en el mundo y que al final eso no es comunicar, comunicar es llegar a la gente, enseñarles, llevarle tu mensaje, pero que le lleve bien, no que le llegue distorsionado, mal dicho. Hoy para decir cualquier cosa lo hacen con palabras de la calle, chabacano para tratar de comunica, para tratar de estar más cerca o ser igual, pero así no enseñamos a la gente.

OLS: En tu profesión ¿qué nostalgias tienes?
AZ: Muchísimas, sobre todo de forma de trabajar, de formas de organizar, de programas que ya no salen al aire y de compañeros, de compañeros unos que se han ido de Cuba, otros que han muerto, otros que han dejado la profesión, porque realmente la profesión económicamente no da y se tienen que buscar la vida de otra forma, yo no he dejado la profesión, pero te confieso que he estado a punto de hacerlo, no la he dejado porque sencillamente me es difícil, me es muy duro dejarla. Pero muchos se han ido, el turismo ha arrastrado mucha gente. Muchos se han ido a animar espectáculos, otros que tienen como yo trabajar en sonido, se han ido con orquestas, en cabarets, en centros nocturnos donde la remuneración es mucho mayor, porque en la radio no es buena y los que nos quedamos lo hacemos por vocación.



OLS: Tú que has transitado desde la cinta magnetofónica a la computadora, dime ¿cómo vez la calidad desde el punto de vista tecnológico?
AZ: Decir que la calidad ha disminuido es negar la ciencia, es negar lo nuevo, por ejemplo, los discos de pasta tenían mucha calidad, pero la calidad estaba dada por el hombre, el hombre es el máximo responsable de la calidad, pero hoy está dada sobre todo por el equipo y hay quienes le dejan todo al equipo, aunque antes el hombre tenía más conocimiento de lo que hacía y hasta más amor propio. Hoy estamos muy cómodos pero muy deshumanizados, le dejamos todo a la tecnología, al equipo que si no tiene un hombre quien lo dirija no trabaja bien, si no le das la información exacta la que requiere no lo hace bien y eso es lo que sucede. Hoy transmitimos en FM, transmitimos estéreo, en veinte formatos pero al final la calidad no está dada por eso solo, está dada por muchas otras cosas, la radio es una cadena desde que se escribe un libreto hasta que salga al aire y la calidad tiene que venir de nosotros, los artistas del sonido que damos formas a lo que concibió un escritor, y si la forma, el acabado no está bien, no sale bueno el programa al destinatario.

OLS: El efectista de sonido, ese que hacía el trote de los caballos, cuando se abre una puerta, ese mago diría yo, ¿sigue existiendo en la radio?
AZ: Sigue existiendo, independientemente que hoy digitalmente esos efectos se pueden fabricar…pero no es lo mismo.

OLS: Claro que no es lo mismo, porque por ejemplo si el caballo aminora la marcha, el efectista puede hacer que eso parezca, pero la computadora no lo puede hacer exactamente.
AZ: La computadora la deforma, por lo tanto el hombre sigue siendo el ente principal a la hora de un programa dramatizado, es como la musicalización, el grabador puede musicalizar porque yo lo hago, pero si tienes un musicalizador capacitado es mucho mejor, pasa lo mismo que con el efecto, ese efecto acústico fabricado in sltu es más real, se le pone más corazón y sale más natural.

OLS: De verdad que había que tener amor a su profesión  en plena época del llamado Periodo Especial en los años noventa para ir de Guanabo a Marianao, recorriendo casi toda la provincia apenas sin transporte púbico, para ir a trabajar.
AZ: Imagínate que yo me levantaba en Guanabo a las cuatro de la madrugada para “guapear una guagua”, una no, la primera porque tenía que coger dos hasta Marianao y después terminar allá cuando pudiera ya que en esa época no había horario en las emisoras, tú entrabas pero no sabías cuando salías, de todas formas hacíamos las cosas con tanto amor que si terminábamos de trabajar en cabina y nos mandaban para edición allí íbamos, de ahí te ibas al informativo, después a grabación y así, o te decían dale para el carro de control remoto y te mandaban para Bejucal, adonde fuera. Pero me las arreglaba, cuando uno hace las cosas porque le gusta lo hace.

OLS: Te confieso que aquella vez que te pusiste bravo en el laboratorio de metrología y le hablé a Tirso para que te  pusiera a trabajar a Cadena Habana, pensé que solo ibas a estar un tiempo y buscar otro trabajo, que aquello no era lo tuyo, pero por suerte me equivoqué.
AZ: Te debo a ti y a Tirso, tu tío el estar hoy aquí, el estar hoy en la radio, ustedes me abrieron el camino y yo lo caminé, he llegado hasta aquí, treinta y cuatro años creo que tengo en esto ya.


OLS: Aun así con todos estos problemas de diferentes tipos, dificultades económicas etc., si tuvieras ahora veinte años ¿a qué te dedicarías?
AZ: A la radio, sin pensarlo, así como te lo dije, sin dudar porque la radio es para mí una forma de vida, una forma de ser y por tanto no pienso en otra cosa, yo pienso como hombre de radio. Me preparé para esto y pasaré mucho trabajo para poder irme de la radio porque sé que me voy a ir, no me quedan más de cinco años en la radio, aunque me siento bien pero uno debe retirarse siempre a tiempo, pero mi vida seguirá siendo la radio.





sábado, 4 de mayo de 2013

Más atrás de los micrófonos (parte I)


Armando Zaldivar. Foto del autor


Antes de conocer a Armando Zaldívar ya había escuchado de él, aun era yo un estudiante de electrónica cuando mis compañeros que hacían la práctica laboral en el laboratorio de metrología donde él  trabajaba hablaban a menudo de su destreza en la verificación de aquello inmensos y casi inútiles instrumentos de medición soviéticos.
No imaginé entonces que un tiempo después iría yo a parar a ese laboratorio para cumplir mi servicio social y que él dinámico Zaldívar sería mi mentor, en aquello de pasar corriente por dos equipos para determinar si sus parámetros estaban correctos.
Poco después cuando ya su alumno había alcanzado algo de destreza, Zaldívar en uno de sus escasos momentos enojo mandó al carajo a uno de los jefes y decidió renunciar. Le hablé a mi tío, entonces director de Radio Cadena Habana para que lo incorporara al equipo de trabajo que estaba formando. Ha llovido mucho desde entonces, pero Armando quien más que un amigo es parte de mi familia, aun sigue en esa emisora, allá, más atrás de los micrófonos, pero haciendo ver imágenes con el sonido de su experiencia y dedicación.
Por eso, para un poco recordar y enterarme de algunas cosas de su trabajo que no conocía, sostuve durante un buen rato durante mi visita a La Habana, esta conversación.


OLS: Yo se que has trabajado en la radio cubana durante más de 30 años ¿Cómo vez este medio en Cuba en la actualidad?
AZ: Yo veo la radio cubana en la actualidad más bien estancada, está falta de talento. En los años que yo empecé había mucho talento, trabajábamos con mucho amor, con mucho deseo, pero en la actualidad trabajamos por un salario y no hay amor al arte como se dice.

OLS: Cuando yo era niño y me llevaban a aquella pequeña emisora llamada Radio Marianao me fascinaba ese mundo, recuerdo a Alfredo, creo le decían “el tronco”, Tirso mi tío, Albertico y otros, trabajaban mucho allí y sin cobrar nada, se pasaban el día completo en la emisora y para ellos era como una fiesta, nunca los sentí quejarse. ¿Se mantiene aquel espíritu?
AZ: Ya te digo, hoy no se trabaja por vocación, hoy se trabaja por los “cuatro centavos” que nos pagan y por tener un trabajo, el trabajo de nosotros es un trabajo limpio, cómodo, te aprendes de memoria lo que tienes que hacer y ya, si quien te manda sabe menos que tú.

OLS: ¿Qué ha significado para ti estos más de seis lustros trabajando en la radio cubana?
AZ: Eso sí, ha significado mucho, a la radio le debo mi carrera, prácticamente es lo que he hecho más en mi vida, salvo algunos años en el laboratorio de metrología. Ahora estoy aquí, ya me falta poco, pero ha sido mi carrera, ha sido mi vida, además yo sí he estado por vocación pues lo que he hecho durante todos estos años me ha gustado, he aprendido, me capacité y ayudé a muchísima gente. Hoy estoy tranquilo, me siento cómodo trabajando en lo que realmente me gusta. Los cambios han sido para las demás gente, para mi no, yo sigo haciendo lo mismo.


OLS: En cuanto a la programación dramática, que la radio cubana ha tenido desde siempre una tremenda tradición en programas dramatizados.
AZ: Lo dramático solo se mantiene en dos lugares: Radio Progreso, que mantiene su tradición y Radio Arte que concentra toda la producción dramática para todas las emisoras del país, pero la emisora en que trabajo suspendió toda la producción de dramáticos pues se convirtió en la emisora de la música cubana. Solo transmite música y cubana, además todo lo que tenga que ver con el ámbito cultural, pero no hay nada dramático ni programas que se hacían en vivo con grupos musicales, todo eso se suspendió y solo se transmiten los nuevos discos, programas de música antigua, todavía te debes acordar de aquel programa “Recordando”, bueno eso se mantiene y se mantiene la discoteca, pero solo de música cubana, no se transmite música extranjera.

OLS: Eso debe ser por cuestión de formato, ha cambiado el formato de radio, Cadena Habana  que en realidad siempre fue una emisora musical.
AZ: Claro, la emisora musical de Cuba, que ya tiene setenta y seis años.

OLS: En verdad son muchos años, bueno ahora quiero que me digas cómo vez la música en Cuba, en especial la difusión, la música que se difunde, pero primero háblame de la música popular, cómo se maneja todo esto del reguetón, la salsa…
AZ: Mira, yo te puedo decir a ti que…que sucede, antes existían bien definidos los productores musicales de la radio, los que producían la música, hoy no hay productores, es por la libre, la pone cualquiera sin tener conocimientos de qué cosa es una curva de interés, sin saber los por cientos musicales, sin tener en cuanta a qué publico va dirigido, horario y esas cosas que tú debes conocer, hoy cualquiera pone música, pero cualquier música, da lo mismo poner un reguetón a las cinco de la mañana que poner a Adalberto Álvarez y su Son a las 12 del día, da lo mismo, no le importa a nadie, lo popular es lo que se está poniendo sin importar la calidad.

OLS: ¿Eso responde a cuestiones económicas o…?
AZ: Bueno, eso también se filtra, eso se filtra mucho porque…mi hermano, la necesidad es la necesidad y si tú vas a contribuir con una gente que te va a servir un poco y te va a ayudar…bueno entonces quien tenga la posibilidad lo hace, no está exento, aquí no estamos exentos de esas cosas tampoco.


OLS: Cuéntame eso de que fuiste el primero en musicalizar un juego de pelota.
AZ: Ná eso es sencillo, yo era operador de cabina donde se transmitía beisbol, la emisora transmitía la pelota como único deporte, solo transmitía ese, del antiguo equipo de provincia Habana con la anterior división político administrativa y yo era el operador en la cabina, pero un juego de pelota por radio, con esos dos señores narrando la pelota, que muchas veces decían hasta mentira porque se le pasaba la jugada y la inventaban, aquello era muy aburrido. Un juego dura tres horas, tres horas y pico, a veces más y nada, entonces me dije: - yo tengo que inventar algo para no perder el tiempo aquí y fui incluyéndole pequeños efectos, pequeñas cosas, “continitas” por aquí, “efecticos” por allá. Aquello se oyó, parece que gustó y se convirtió en una institución, durante mucho tiempo fuimos solo nosotros quien lo hicimos pero luego se regó por todo el país como pólvora y ya eso está instituido en el país, todas las emisoras que transmiten deportes y sobre todo pelota, hay que transmitirla con música. Yo tuve la posibilidad, o no sé, de ser el primero, además está reconocido, por eso me han dado premios, me han dado reconocimientos que fui el primero que lo hice, eso donde único se hace es en Cuba, no se hace en ninguna otra parte del mundo, por lo tanto parece que fue el primero en el mundo.

OLS: En la radio los narradores deportivos tiene que hacer ver a los oyentes, ya sea un juego de beisbol, una pelea de boxeo. En la actualidad cómo vez la nueva generación de narradores, imagínate nosotros tenemos tremenda tradición en eso como Felo Ramírez, Eddy Martin, Bobby Salamanca, Héctor Rodríguez…
AZ: En la televisión se mantiene más o menos a pesar de que ha sufrido cambios bruscos, Héctor murió, murió Eddy Martin quienes eran la pareja de siempre, que eran los más capacitados, qué pasa en la radio, en la actualidad la pelota no vale la pena ni oírla, por ejemplo yo la veo por televisión y le quito el audio, con solo verla la entiendo, no me interesan los chismes porque cuando Eddy Martin hablaba uno se capacitaba, se informaba, pero ahora no informan, se pasan hablando de la velocidad del pitcher y la jugada se le va, por tanto parece que la escuela de narración deportiva que existe en Cuba ha decaído bastante, además la máxima de la narración deportiva es la imparcialidad, de quien sea, aunque tú narres para tu provincia tienes que ser imparcial, hoy eso no se ve, la imparcialidad está ahí a flor de piel, entonces  nada, no creo que esté como antes.

OLS: ¿Voces y locutores? ¿Cómo entiendes que están las voces y los locutores en la actualidad?
AZ: Mira hay una corriente nueva, aquí en este país, no sé en otro, no conozco, pero en Cuba hay una corriente que lo que hace falta es comunicar, transmitir, tu voz, tu color de voz no importa, lo que importa es comunicar. Yo me acuerdo de locutores de cuando yo empecé que eran estrellas, mira todavía anda por ahí cantando Jorge Sosa, además Garrido, y te estoy hablando de los que trabajaban conmigo pero aquí en este país había tremenda cantidad de locutores buenísimos, hoy todos dicen lo mismo, todos hablan igual, todo mientras más rápido hablen mejor y en la radio no se comunica hablando rápido, se comunica hablando bien y es lo que no sucede en estos momentos.

jueves, 11 de abril de 2013

Viajando con el papelito

El viaje del papelito. Foto del autor

Siempre que mis alumnos se pasan un papel de pupitre en pupitre, donde el receptor(a) sonríe y me mira, siento que algo tiene que ver conmigo. Lo lógico, una caricatura o tal vez alguna impresión sobre mi. Disimuladamente me miro a ver si me puse la camisa al revés (nada extraño en mi), derramé café o jugo de tomate en mi vestuario (tampoco muy extraño en mí). 
Pero lo que más me ha intrigado y sin dudas quisiera conocer, hasta lo he solicitado aclarando que no tomaría represalia alguna, es como me dicen en su clandestina complicidad. Mas no sueltan nada al respecto negándolo solemnemente. 
Una buena parte de mis temores se basan en que algunas veces en mi época de estudiante fui culpable de algún nombrete a algun profesor o profesora, o al menos participé como un activo cómplice.
Recuerdo a "el muerto" aquel enigmático profesor de matemáticas en la secundaria, reconozco que no fui  quien le inventó ese apodo, ya lo llamaban así desde mucho antes de entrar yo en ese nivel escolar, así  que desde séptimo grado ya compartía con muchos de mis compañeros el temor de enfrentarme a aquel ser tan críptico, quien siempre vestía de gris contrastando con la apariencia cadavérica de su piel.
En realidad aquel profesor si no era un zombie estaba bien cerca de serlo, su andar era sin rumbo, su forma de hablar, porque hablaba, era pausado y casi nunca al llamarnos por nuestros nombres, o peor por nuestros apellidos, lo expresaba en su totalidad, siempre mencionaba las últimas letras a tal punto que a uno de nosotros lo llamaba por su segundo apellido: Camacho, pero solo su voz de pausada ultratumba apenas balbuceaba - ..acho.
A "el muerto" más que miedo le teníamos terror, cuando uno de nosotros debía ir a la pizarra a resolver aquellos indescifrables ejercicios de álgebra, se acercaba con su firme paso de finado, nos abría el puño, que por  un instinto adolescente manteníamos cerrado y nos ponía la tiza tan blanca como su piel, después con la misma rudeza nos cerraba el puño y comprendíamos que no nos quedaba otra alternativa que ir a sufrir a la pizarra intentando resolver aquellos endemoniados ejercicios. Pero había algo peor y era cuando nuestros parpados se cerraban vencidos por el sueño vespertino, entonces aterradoramente se nos acercaba y como si nos expulsara paraíso afuera, señalaba con su brazo en linea recta  a la puerta.
Muchas leyendas rodeaban a "el muerto", se decía que era así porque perdió un hijo en un accidente frente a sus ojos, otros afirmaban que "antes de la revolución" había sido luchador profesional y sin querer asfixió a uno de sus mejores amigos con una llave de estrangulación. También se afirmaba que era maestro nacional de ajedrez, cinta negra séptimo dan en judo y pelotero frustrado del equipo Industriales, leyenda que contribuí a aumentar cuando descubrí en una guía de béisbol de los sesenta un jugador con su verdadero nombre y apellido y todos asumimos que era él mismo y que el accidente del niño frustró su carrera deportiva. Esta leyenda también la sustentó el macabro profesor durante "la escuela al campo" cuando varias veces solicitó batear y se paraba a la zurda desapareciendo la bola del campo.
Entre admiración y terror a "el muerto", su nombre se nos quedó bien fijo hasta que para nuestro alivio nos enteramos que se tuvo que ir de la escuela pues andaba de novio con la más bella de nuestras compañeras, también nos llegó la noticia que no era tan viejo como lo habíamos dibujado en nuestras mentes y que nunca se había casado ni tenía hijos, aunque lo que siempre nos dejó en la duda era si en realidad  era un muerto o no.
Para nuestra satisfacción lo sustituyó Nelson, un tipo alegre, un líder natural a quien todo el mundo idolatraba y a quien no le pusimos nombrete alguno a pesar de que muchos en la actualidad llaman el padre Nelson o simplemente Nelson el cura, ya que escogió el sacerdocio católico como siempre fue su vocación.
Nombretes a maestros recuerdo muchos: el jirafa, la momia, la tonina, el majá...Todo esto me vino a la mente mientras intentaba seguir la pista del "papelito" que había escrito la estudiante de la primera fila y que andaba de mano en mano, a veces deteniéndose para agregarle algo o simplemente evocar una sonrisa complice mientras me miraban soslayadamente. 
Cuando por fin lo localicé y con gesto entre compasivo y enérgico se lo solicité a la alumna cogida in fraganti, esta con su mano temblorosa me lo acercó, lo pensé una vez más y dirigiéndome a mi mesa les dije - se pueden ir, terminó la clase - y el misterioso "papelito" se esfumó puerta afuera entre los apresurados jóvenes. Entonces quedé allí, tranquilo, con la paz de no haber leído mi apodo o ver mi caricatura.  

domingo, 17 de marzo de 2013

Carlos Andrés, encontrándose en busca de la raíz indígena


Mucha gente lleva en su memoria qué estaba haciendo aquella fatídica mañana del 11 de septiembre de 2001, yo recuerdo con claridad la tarde que la precedió. Estábamos en el apartamento de la entrañable amiga  Onelia Cabrera, quien pasó del comentario de lo ocurrido a una acalorada discusión con Carlos Andrés, que, ni aun mi esfuerzo mediador pudo impedir que saliera airado puerta afuera. Una vez que se marchó, Onelia, quien ya por entonces superaba los 80 años, me recordó suavemente que le consiguiera algo de trabajo en la Televisión Educacional que yo dirigía por aquel tiempo.
Doce años más tarde en el balcón de su casa en Centro Habana mientras recordábamos tanto tiempo de compartir trabajo y amistad surgió esta conversación con Carlos Andrés García, quien integró como gimnasta la preselección nacional de Cuba, ha sido y es investigador, escultor, artesano, ufólogo y cineasta.


¿Crees que la especialización que debe tener un gimnasta te ayudo a transitar por diferentes especialidades en el arte?
La gimnástica me preparó desde el punto de vista físico y psicológico, te acostumbras a enfrentar tareas deportivas complejas y trazar objetivos a determinados plazos de tiempo, y uno lo incorpora en su quehacer cotidiano.  Paralelamente a la gimnástica siempre llevé la creación artística, primero como aficionado y posteriormente ya me involucro más hasta que asumo el proyecto artístico cultural “Arcano Aborigen”, un proyecto que presento en el año 94 a las autoridades de la ciencia y el arte del Museo Bellas Artes, que hacían un curso de arte indígena en el gabinete de arqueología auspiciado por la Oficina del Historiador de la Ciudad. En este proyecto se propone la tridimensionalidad de los dibujos lo que permite alcanzar un nuevo producto del arte, que además habla del pensamiento científico en la prehistoria de Cuba y los antecedentes en la pedagogía. Se refiere también a la piedra angular o fundacional de los elementos importantes en la identidad que son: lo psicológico,  lo histórico y lo lingüístico. Todos estos elementos se encuentran en la etapa preliminar de esta investigación que propone un nuevo producto, como te expliqué, a partir de la tridimensionalidad y el cinetismo. Esa fue la etapa de Arcano Aborigen que fue acompañada con una exposición de 20 piezas donde se muestra una serie de ensamblajes extraídos de pictografías que eran consideradas como inexplicables, a partir de estudios de elementos de la comunicación visual que son la línea, el punto, la dirección, el color, el contraste. Las formas básicas fundamentales, el triangulo, el cuadrado y el circulo que permiten transformar estas pictografías en el plano bidimensional dándole movimiento. Esto ya había sido percibido por científicos, por ejemplo Fernando Ortiz en el año 1932 cuando ve por primera vez las pictografías en Punta del Este, menciona que la flecha es el motivo central en la cueva llamada por él “La Capilla Sixtina del Arte Rupestre”, explica que la flecha tiene movimiento. En el año 86 Núñez Jiménez publica por primera vez un libro donde abarca un grupo de pictografías a nivel nacional de estaciones rupestres y menciona como movimiento cinético la pictografía de la cueva de María Teresa, la pictografía numero uno. Estos antecedentes me sirven para llevar adelante esta investigación.
Etapas posteriores son Arcano, Dédalo Aborigen y Casibajagua, donde busco la presencia de tecnología en horizontes históricos remotos en la historia del origen del pueblo arawaco, el pueblo pajeño que fue quien pobló la región del Caribe, las Antillas Mayores y Antillas Menores.
Etapas posteriores de esta investigación van a ser  Turey, “Los hombres que viajaron del cielo” Sibas y Guanines y Guanes, entre otras,  porque esto proporciona mucha materia prima, mucha historia profunda de nuestro origen que permiten investigar y con estos elementos uno puede ir viendo donde se propusieron incógnitas que hablaban de que eran inexplicables en el caso de los dibujos rupestres. Ahora nos damos cuenta que son textos, prácticamente códices rupestres que permiten  esclarecer,  un poquito más, el pasado de nuestro origen como seres que poblaron esta parte la tierra.


¿Qué fue Fuego y Forma y qué significó para ti?
Fuego y Forma fue una importante etapa de trabajo, sobre todo porque conté con un profesor que gracias a Dios todavía existe, se llama  Filiberto Gonzalez Llerati, realmente fue el maestro de todos nosotros y quien nos agrupó como creadores, explotando al máximo la capacidad de creador de cada uno en pos de la cultura cubana y fue específicamente en el seno de este proyecto constituido por 12 artesanos-orfebres dirigidos por él quien era el integrante 12. Trabajamos durante varios años, exponiendo en muestras colectivas e individuales y es en esa búsqueda que me  rencuentro con todas estas experiencias de las cuevas y la fusión del arte con la necesidad de investigar, porque empezamos a trabajar las diferentes expresiones del arte cubano hasta llegar a la cultura indígena y dentro de esta decidimos hacer una incursión dentro de lo que es el arte rupestre y una vez ahí cuando se repartieron  todas las pictografías, las únicas que se quedaron fueron las de diseño geométrico y cuando yo me enfrenté a eso me pregunté cómo yo puedo desde el punto de vista técnico resolver este asunto. Sin percatarme de eso ya me había dado la materia prima propicia para hacer el trabajo. Se lo agradezco, porque casi todos los demás integrantes escogieron las manifestaciones naturales y yo escogí la parte que corresponde a lo abstracto que es una manifestación del arte rupestre que ha sido catalogada por los investigadores como inexplicable, que no tiene solución, que son garabatos, que no tienen sentido. Sin embargo cuando se hace el análisis que exige llevarlo a formas escultóricas, ahí es donde voy a encontrar el código que me permite en qué están constituidos esos dibujos y qué significan a partir del análisis estructural de cada uno de los elementos visuales y la forma básica visual.


¿Qué ha significado tu estancia en una productora de audiovisual como Televisión Educacional?
Empezar a trabajar en Televisión Educacional fue uno de los retos que me exigió este proyecto. Una de las cosas que ha sucedido a lo largo de la arqueología cubana es que  esos resultados que son increíbles han quedado en muchas ocasiones encerrados dentro del mismo medio sin trascender a la parte social y creo que una de las cosas que requería este conocimiento de la historia de Cuba que habla de tiempos remotos era llevarlo al conocimiento de la sociedad en general , sociabilizar ese conocimiento y no solamente el resultado de la investigación sino que paralelamente demostrar a esa inquietud que yo tenía de mostrar algo que estaba oculto en la evidencia, que es este asunto de las pinturas rupestres y que revela una historia prácticamente desconocida, no solo de Cuba, también en América completa. Es el hecho de llevar al audiovisual, por supuesto el audiovisual era para mí una experiencia nueva y gracias a la posibilidad que me ofrecieron, sobre todo la parte que corresponde a lo humano que cada una de esas personas que habían ahí tienen en su interior una inmensa capacidad de ser humano en el sentido de quererte, de enseñarte, de ser hermano, de compartir contigo los conocimientos y en ese sentido para mí fue una experiencia bonita y la es porque aun sigo trabajando en Televisión Educacional y considero que ha sido una de las etapas más bonita de mi vida, porque además de todos los retos que he tenido que enfrentar, he tenido que superar mis propias deficiencias, pero siempre he podido contar con alguien que me ha ayudado en ese momento que requiere una expresión como esta del arte que es el audiovisual donde se exige de tantos conocimientos, de no una sola disciplina sino multidisciplinario y por suerte he tenido la posibilidad de contar con personas que me ayudan.
El proyecto continúa, comenzó en la parte audiovisual en el año 2000 y en estos momentos consta de 20 capítulos. de 27 minutos en lo que es el arte rupestre y otros documentales como “El poema de la Florida”, que es la presencia de un fraile español 100 años después de la fecha de conquista, quien manifiesta encontrar a los indios de Baracoa con su cultura integra, algo muy importante porque los cronistas de esta etapa de la conquista habían dado por desaparecidos a los indígenas cubanos y sin embargo este fraile con la misma formación de las demás personas que vinieron de España, describe con admiración, su cultura, sus costumbres, sus tradiciones su forma de alimentarse, la creencia religiosa lo cual es muy importante. Tenemos una satisfacción muy grande en Televisión Educacional porque este documental fue premiado en el Encuentro Nacional de Video por la Fundación Antonio Núñez  Jiménez de la Naturaleza y el Hombre y la serie “SOS Arte Rupestre” que fue galardonada en el 2009 con medalla de plata en un evento internacional de cine científico, ósea, el esfuerzo ha sido premiado con muchas medallas, la medalla de reconocimiento al trabajo y la medalla de la amistad que es importante y ha quedado una hermandad tremenda, como una familia de amigos, de hermanos que compartimos los avatares de la creación que cada día te premian con cosas bonitas como es eso de la amistad por encima de todas las carencias y todas las deficiencias.
¿Futuro, proyectos?
Sigo trabajando, espero terminar el proyecto “SOS Arte Rupestre”, faltan dos regiones importantes del arte rupestre cubano que es Caguanes y la Sierra de Guaniguanico que son reservas naturales muy complejas. De todas formas estoy muy satisfecho con los resultados obtenidos porque esto ha surgido de una manera mágica compadre, gracias a la colaboración de las personas que de un modo u otro han ayudado con mucho amor de verdad. Increíblemente las cosas que parecen no van a suceder y de pronto todo se desenlaza. Hace menos de 15 días terminamos de filmar en el estudio, se llama los “Hombres con cola”, una ficción a partir de un cuento de Samuel Feijó titulado “El Bicharraco”, y te digo que lo disfrutamos intensamente porque tuvimos que armar el bohío dentro del estudio que volvió a resurgir después de muchísimos años sin trabajarse ahí, porque se rompió el aire acondicionado, y a pesar de esas limitaciones se hizo el trabajo, lo que servido para romper el mito de que allí no se podía hacer nada porque no había aire acondicionado, sencillamente hay un impulso, un deseo de hacer. Todos los que estamos trabajando ahí del pequeño grupo de grandes amistades que desde hace ya varios años nos tuvimos que separar por motivos de trabajo y personales, sirve como recuerdo y me parece que es la forma de perpetuar la memoria de televisión Educacional en el tiempo, hay Televisión Educacional y va a seguir existiendo, va a continuar el hecho cultural de Televisión Educacional promoviendo talentos para el audiovisual cubano y que en el tiempo como te dije hace un rato, sucedió con “Hortensia Pichardo” va a seguir trascendiendo en el asunto de la permanencia cultural.
Pienso continuar en el asunto del arte rupestre. Mientras que pueda caminar por  esas montañas y la parte del proyecto que es, ya está el guión escrito, las animaciones en 3D. Otra etapa del trabajo que es Sibajiguaní, que es sobre la presencia de la orfebrería en la cultura taina, comparándolo con otras mitologías, en fin hay muchas posibilidades de trabajar a pesar de que las limitaciones son grandes, pero lo que supera todo ese asunto es la capacidad del hombre y ahí la gente hace con el corazón lo que falta en la parte material.


¿Te sientes realizado como artista y como ser humano?
Si, coño, como no, yo he podido realizar desde el año 94 a la fecha o desde el 86 que ya me entregué de lleno a la realización del arte, he logrado cumplir casi todos los objetivos que me he propuesto que al fin me siento feliz y además tengo mi familia, mi esposa, mis dos hijas, tengo muy buenos amigos, gente que me quiere, mi madre que también está conmigo y creo compadre que no le puedo pedir más a la existencia de la vida y gracias a la vida porque la vida es una de las cosas más lindas que puede tener una persona, estas son las bondades que te menciono.


































lunes, 11 de febrero de 2013

Las tristezas de un Marianao Alegre


Fotografía de autor desconocido. Luis García Oviedo sentado a la izquierda vistiendo de negro, a su lado Baldomero Acosta, general de la Guerra de Independencia de 1895

Hubo una vez  en Cuba una revolución (entre otras), fue en el año 1933, el pueblo se levantó contra el general Gerardo Machado, quien además de gobernar con mano dura intentaba prorrogar sus poderes como presidente más allá del periodo por el cual había sido elegido. Aquella revolución, que como dijera el intelectual Raúl Roa “se fue a volina”, siempre nos ha llegado a través de imágenes en blanco y negro, sin sonido ambiente y con cierta desincronización de la velocidad que ocurren las cosas en la pantalla con respecto a lo que pasó en la realidad, propio de la tecnología de entonces.  Grupos de personas  golpeando con mandarrias un monumento al “Asno con garras”, como llamó el escritor Rubén Martínez Villena al dictador, otros saqueando y destruyendo cuanto encontraban a su paso incluyendo servidores del derrocado régimen, como consecuencia de la violencia  desatada.
Una visión más directa y que mi imaginación ha llevado como otra imagen cinematográfica más, fue la que me contó mi abuela. Según su relato, turbas enardecidas invadieron el negocio familiar de su cuñado Luis García Oviedo,  la imprenta y librería "Marianao Alegre". Relataba con lujo de detalles como varias personas sacaron el piano de la vivienda donde también estaba la imprenta y lo hicieron rodar por la Calzada Real de Marianao.  Una parte de  la turba huyó con todo lo que pudieron robar, otros disfrazados con la ropa saqueada se paseaban vociferando y golpeando las teclas hasta destruir el instrumento musical.
Pero Luis García, a quien sus familiares llamaban  Pipo, no se sintió derrotado y reconstruyó su empresa haciéndola crecer aun más alto de lo que estaba antes del saqueo. 
Todo marchó bien hasta aquel día  de los años 60 en que decretaron su "nacionalización".  Un implacable guinche atrajo hasta un camión adonde fueron llevados con destino desconocido maquinas, tipos, mostradores, escritorios, cajas de libros y todo lo que pudiera llevarse, aunque sin la algarabía de 3 décadas antes. Aquel día sí se acabó la imprenta y no sé a ciencia cierta si aquella expropiación fue peor que la furiosa tarde de agosto de 1933.
Los únicos recuerdos materiales que nos dejó la imprenta fueron unas decenas de libros que logró rescatar la familia del desastre y unos sacos de yute que contenían aquellos "tipos" en plomo, algo que  los niños de la casa no entendíamos qué era aquello con letras al revés y que por su fácil fusión derretíamos en un fuego simple.
Hace poco tiempo mi primo Lalo Amores (nieto de Luis) nos hizo llegar la foto que ilustra este post, una foto llena de historia sin dudas y más por el escrito de quien la encontró, cuya imagen también aparece a continuación. 
Algo más que un recuerdo de familia,  es un recuerdo de cuanto nos han costado y aun nos cuestan los dictadores, los caudillos y hasta las revoluciones para derrocarlos. Un recuerdo imborrable de cómo la alegría puede convertirse en tristeza sin importar las vías por dónde se propicie el golpe.



Transcripción del texto:  Esta fotografía fue recogida de la calle donde fue botada, por los que instigados por  una plebe dirigida por cierta persona por venganzas personales, saquearon y lanzaron a la calle todas las pertenencias de muebles de la imprenta que estaba situada en en el mismo edificio cuyo nombre "era Marianao Alegre" y su propietario Luis García Oviedo, persona esta respetada y considerada por todo el pueblo de Marianao, que residía en la misma con su familia, esposa,  hijas e hijos, que no tenía ningún vinculo con Machado, y que repito, por venganza personal o envidia se le hizo esta agresión salvaje.

Solo puedo recordar alguno de los nombres de los que en esta se encuentran retratados.

Luis García Oviedo, Pepe Fariñas (alcalde de Marianao), Baldomero Acosta (ex alcalde), Estanislao Mansippe (Jefe de policía), Jesús Monrón, Toni Callvez, Felo Navarrete, Manolo García, el abogado Medina, Neno González, Cirilo, Herrera Marquez, Rogelio Palenzuela, Julio Fariñas.

Los demás no recuerdo sus nombres.

Esta fotografía parece haber sido tomada con años de anterioridad a la caída de Machado, ya que a la caída de este el jefe de policía Manssipe había fallecido en un atentado junto al capitán del ejercito Echenique.

He conservado en mi poder por espacio de 46 años y pico esta que hoy día 7 de enero de 1980, he querido dedicar a los hijos de Luis García Oviedo, haciendo entrega de la misma

Marianao, 7 de enero de 1980

Ulfrido de Armas Quintero.